En la década de 1970, Boris Porshnev y Julian Jaynes llegaron a conclusiones similares sobre el concepto del yo. Propusieron que el yo interno es un desarrollo histórico relativamente reciente y no una característica biológica innata. Porshnev lo veía como emergiendo de la tensión entre la sugestión y la contrasugestión, actuando como un punto de resistencia ante comandos externos. Jaynes, por su parte, lo describió como un marco lingüístico para la auto-descripción que surgió tras la caída de 'las voces de los dioses'. Hoy en día, estas ideas pueden reinterpretarse a través de conceptos como la intencionalidad compartida y la vigilancia epistémica. La introducción de un modelo de lenguaje grande (LLM) como intermediario entre individuos plantea preguntas sobre la sugestión sin un sugerente, un escenario no contemplado por Porshnev. Esta ausencia de mecanismos de contrasugestión desplaza la carrera por la construcción de la identidad hacia niveles infraestructurales. Esto nos lleva a examinar qué intentamos proteger de la IA y si tal protección es realmente necesaria.
El Costo del Yo: Ansiedad, Aislamiento y la Carrera por el Estatus
Una exploración sobre la evolución del yo en el contexto de la tecnología moderna y las dinámicas sociales.
